Aún se oye el eco de tu voz de aquel tiempo en el que nos enseñabas lecciones de vida a la par que nos Nunca jamás para no volver y, a nuestro pesar, ya no podrás ser el Hombre bicentenario.hacías reír. No queríamos que te fueras, nunca, y aún así nos has dejado. Vuelas ya hacia
Lloramos tu muerte no sólo por lo que nos has dado sino por lo que te quedaba por dar. Has sido nuestra compañía durante largos años en los que nos has regalado grandes personajes que permanecerán en nuestra memoria para siempre. Y es que, aún siendo secundario siempre lograbas brillar como el protagonista.
¿Y qué decir de tu magnífica voz? Esa voz mágica que ha dado vida incluso al genio más famoso del cine. Sólo tú eras capaz de crear vida con el sonido de tu voz, sólo tú podías hacer cosas realmente increíbles como doblador. Tras esa sonrisa triste encontrábamos una voz característica que nos regalabas para la ocasión.
Yo, yo sólo puedo darte las gracias, querido Robin, por las risas y el llanto, por las emociones y sentimientos que me has transmitido con cada uno de tus personajes. Por haberme acompañado durante toda mi vida.
Siempre te recordaré como ese Peter Pan que creció, como ese niño perdido en un juego de mesa, como ese loquero que domaba lo indomable, como ese niño que creció demasiado rápido, como ese robot futurista que aprendió a amar, como ese padre travestido que hizo lo imposible por recuperar a su hijos, como el creador de Flubber o como ese profesor que todos soñábamos con tener.
Grita Jumaji cuando llegues.

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