Me encuentro revisando las escenas ya escritas del guión "La Victoria de Amador" en busca de incongruencias, fallos de racord o errores varios. A la vez he comenzado a reescribir algunas partes que, a mi parecer, podrían mejorar. Pero claro, al hacer esto, hay que caer en la cuenta de que, como si de un viaje en el tiempo se tratara, al cambiar algo en una escena, por mínimo que sea, puede tener su repercusión en las escenas posteriores, por lo que tras cada cambio hay que revisar de forma contundente todo el guión para evitar que se produzcan incongruencias o fallos de racord.
Estas revisiones son comunes y necesarias, ya que en muchas ocasiones tendemos a escribir lo primero que se nos pasa por la cabeza sin haber reflexionado antes, y claro, no siempre la primera idea es la mejor o la más correcta. Entonces, estas revisiones sirven para enriquecer la historia y la forma en la que está escrita, para mejorarla en definitiva. Yo recomiendo escribir varias secuencias o escenas y dejarlas reposar unos días para después revisarlas y hacer los cambios pertinentes. Hacerlo así y no esperar a tener el guión terminado evita dos problemas, entre otros, esenciales: tener que hacer grandes cambios en todo el guión y perder tiempo al escribir algo que sabes que tendrás que retocar tarde o temprano. Si ya lo vas retocando sobre la marcha y encauzando el argumento hacia lo que quieres, no tendrás que escribir varias veces la misma parte. Eso sí, tampoco nos podemos volver locos y revisar el guión constantemente, ya que siempre habrá fallos y nunca estará perfecto a nuestro parecer, por lo que podría correr el riesgo de convertirse en un guión inacabado o lo que yo denomino, "El eterno guión". Hay que saber revisar pero también hay que saber dar un guión por concluido aunque nos pueda parecer que no sea perfecto. Sólo así la producción podrá avanzar y podremos ver nuestro proyecto finalizado. Además, y esto sucede más de lo que se cree, siempre, SIEMPRE, el guión sufre retoques hasta el último minuto. ¿Por qué? Por algo muy simple. El guión está vivo y es susceptible de cambios. Es más, siempre necesita cambios, bien para que textos y personajes se adapten a los actores, para que la puesta en escena encaje en el decorado o localización, porque la acción imaginada o los efectos son imposibles de realizar con los medios de los que se disponen... Por lo que no temáis a la hora de hacer cambios en vuestros guiones, pues nunca estarán "terminados" o perfectos para vosotros.
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