La historia de este videojuego bien podría haber sido escrita por el gran Stephen King. En su lugar, el guionista original, Sam Lake, nos trae un guión digno de series como Expediente X, Fringe o Perdidos.
Todo comienza con el sueño de un brillante escritor en el que debe huir de una de sus creaciones, la cuál trata de asesinarlo. Este comienzo nos sirve a modo de tutorial a la hora de manejar los controles y las situaciones que se darán a los largo del videojuego. Tras superar esto, Wake aparece junto a su esposa, Alice, de camino al tranquilo Bright Falls, donde acuden para alejarse de todo y descansar unos días. Después de recoger las llaves del sitio en el que se hospedarán, tras una inquietante sorpresa incluida, acuden a una cabaña situada en Cauldron Lake. Allí, Alice le explica el verdadero motivo por el que han ido a aquel sitio, para tratar de terminar con el bloqueo que el escritor lleva padeciendo meses. Tras una fuerte discusión, Alan sale de la cabaña y, tras un instante, escucha los gritos de Alice. Vuelve y la busca por toda la cabaña, pero ella ya no está allí.
Nuestra misión a lo largo de todo el videojuego será la de tratar de encontrar a Alice, lo que nos hará descubrir los intrigantes misterios que esconde Bright Falls.
Según avancemos en el juego iremos conociendo a personajes de peso en el pueblo y la zona, los cuales nos ayudarán o se convertirán en nuestros enemigos, atrapados por una oscuridad sobrenatural que deberemos combatir con linternas primero y armas convencionales después. Lo que recuerda mucho a Obscure de PS2, sólo que llevado a otro nivel y en otro contexto muy diferente, además de que Alan Wake se me antoja más psicológico.También iremos encontrando hojas de un manuscrito que aportará pistas sobre lo que ocurrirá. Algo que nos mantendrá aún más inmersos en la espectacular trama de este videojuego.
El aspecto que luce, tanto en los entornos que recorremos con cierta libertad como en el de los personajes y objetos es muy vistoso. A lo largo del juego se nos deleita con imágenes dignas de postal, con unos cambios de luz reales y hermosos que dan más forma si cabe a los objetos que aparecen en pantalla. Los vídeos se mimetizan bien con el resto del juego, por lo que apenas notaremos saltos cuando juguemos que puedan ser molestos o desconcertantes.
Todo esto acompañado de una banda sonora muy acertada que nos acompaña casi como un personaje más. Los efectos de sonido también están muy bien incrustados y dirigidos, ayudándonos a la hora de localizar a los enemigos. Y con el doblaje se ha conseguido expresar el sentimiento de cada uno de los personajes en cada una delas situaciones, diferenciandolas bien entre ellas.
En cuanto al control puedo asegurar que es bastante cómodo y dispone de las opciones necesarias para afrontar todas las situaciones en las que el personaje se ve envuelto. Esto, acompañado de una dificultad lineal que podremos regular en tres niveles, logran que no nos quedemos atascados para poder así disfrutar de la historia a un nivel que otros videojuegos no permiten.
Alan Wake ha tenido una precuela a modo de serie, Bright Falls y una secuela para Xbox 360 que cuenta con nuevos personajes, Alan Wake American Nightmare. Por lo que quienes hayan disfrutado del juego, o quieran hacerlo, podrán conocer más sobre los misterios de Bright Falls.
Los amantes de los videojuegos encontrarán en Alan Wake un juego interesante en todos los aspectos. Su inquietante historia acompañada por un aspecto visual impresionante lo convierten en uno de los imprescindibles del catálogo de Xbox 360.
Lo único negativo que se podría decir es la falta de variedad en los enemigos, de algún que otro puzle más y que se me antoja algo corto, aunque hay que reconocer que igualmente intenso. Y, sinceramente, si bueno y breve, dos veces bueno.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario