sábado, 4 de abril de 2015

¿Suicidio o asesinato?

¿Qué lleva a una persona a suicidarse? ¿Problemas personales, laborales? Quizá, algo insignificante para una persona puede suponer un gran problema para otra. Cada consciencia, cada persona, es un mundo, y cada mundo se desarrolla de forma diferente a otro. Por eso es difícil de explicar, y más aún, de entender. Por eso es tan difícil localizar a los suicidas y evitar la catástrofe más dolorosa para la sociedad. Porque los suicidios hacen cuestionarnos si el desarrollo de nuestra sociedad va por el buen camino o no; los fallos de una sociedad cada vez más despreocupada del individuo en favor de la mayoría.
Pero..., ¿qué hace a otra persona llevarse la vida de un semejante? Es aún más inexplicable. No encontramos respuesta razonable a tal infortunio y jamás, por muchos estudios e investigaciones que se lleven a cabo, se encontrará respuesta. Algunos estudiosos, investigadores, enseguida tratan de justificarlo mediante un convincente y recurrente "problema mental" o "depresión". En cierta medida, en la mayoría de casos, son certeras estas conclusiones. Pero, ¿qué lleva a una persona a cometer tal atrocidad, no sólo con su persona sino con la de otras personas?
Yo creo que son sociópatas. Personas que odian a otras personas y a sí mismas por pertenecer al mismo núcleo social que esos seres a los que odia. Personas que no encuentran su lugar en el mundo y deciden quitarse del medio, no sin antes hacer daño a la sociedad en la que viven porque le han llevado a su propia autodestrucción. O, quizá, tan sólo buscan hacer daño sin justificación alguna.
A lo largo de la historia ha habido asesinos en serie o asesinos comunes que han demostrado tener un odio injustificable e irrazonable hacia la sociedad; hacia sus comunes. Por ello han cometido sus viles actos. Encontrar a este tipo de personajes es imposible, ya que su conducta es impecable y normal, tal y como la de cualquier otra persona. Por eso, cuando alguien comete un despiadado asesinato, las declaraciones de sus vecinos o allegados son exactamente idénticas: "Era buena persona", "Nunca imaginamos que podría hacer algo así", "Él siempre se portó bien con su familia"... No. No hay un gen o algo que determine que una persona sea un suicida o un asesino. No hay nada que asegure que una persona es un psicópata. Absolutamente nada.

En los últimos días se está tratando de encontrar el motivo por el que un copiloto estrelló su avión deliberadamente para suicidarse. En principio se pensó, ya que está a la orden del día, que pertenecía a una banda terrorista. Luego, enseguida se supo que sufría depresión derivada de problemas personales y laborales, ¿o más bien frustraciones? Andrea Lubitz, por desgracia para los pasajeros del vuelo de la compañía Germanwings, decidió poner fin a su vida llevándose la de 150 inocentes a su paso.
Las últimas investigaciones tras localizar la segunda "caja negra" han dejado claro que Lubitz estrelló el avión de forma deliberada. Incluso aceleró y lo guió para asegurarse de que el impacto fuera fatal. Pero, ¿por qué? ¿Por qué este señor no se suicidó de otra forma? Yo me pregunto qué le llevó a hacerlo de esta manera. Quizá, en realidad, fue un cobarde para hacerlo por sí mismo y decidió que así no podría arrepentirse, que haciéndolo de esta manera no habría vuelta atrás y todo sería más rápido e inevitable. Encontró una oportunidad para hacerlo cuando se quedó solo, así nadie se lo impediría, ni si quiera él mismo. También puede ser que quisiera lograr fama a cualquier precio. Sabía que si lo hacía en la privacidad de su casa nadie se enteraría, sería un suicidio anónimo más que no pasaría a la historia, algo insignificante. El quería fama, ¿no?
Es entonces, meditando sobre las diferentes teorías, cuando surge la cuestión: ¿Suicidio o asesinato? Quizá Lubitz no era más que un sociópata. Alguien que culpaba a la sociedad de sus problemas y frustraciones que encontró la forma de devolver el "daño que le habían ocasionado". Es probable que entendiera que sólo así, además, podría hacerse un hueco en la historia y ser famoso a nivel mundial aunque fuera por unos días o tal vez unos meses. Su nombre pasaría a la historia negra. Lubitz no cometió un suicidio con daños colaterales sino un asesinato masivo. Y esto es lo que se debe investigar.
Ahora llega el tiempo de la reflexión. De buscar métodos nuevos o cambiar el sistema o protocolo para que algo así no vuelva a producirse. Pero volvemos a lo del inicio... Es tan complicado, por no decir imposible, predecir que algo así sucederá; localizar a un psicópata o a un suicida. Por muchas medidas que se tomen, siempre habrá quien pase desapercibido y vuelva a cometer un acto así. Porque en realidad, nadie sabe nada sobre las personas con las que convive. No conocemos la verdad de nuestro semejantes. No conocemos nada sobre quienes nos rodean y todos podemos ser psicópatas.
Seguirán las investigaciones sobre Lubitz. No sobre cómo lo hizo, sino por qué lo hizo. Pronto sabremos más pero quizá nunca sepamos la verdad.

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