lunes, 27 de junio de 2016

El Renacido

Las historias se mueven por dos factores esenciales: el amor y la venganza. En la película de Iñárritu queda claro el motivo que mueve al protagonista a sobrevivir a tantas calamidades y renacer, bien de forma poética o física, en el la película. Y es que El Renacido nos trae una historia simple enmarcada en un contexto complejo y de contrastes que nos deja boquiabiertos en ciertas ocasiones con situaciones inverosímiles de acción trepidante y en otras nos da un respiro irremediable que parece no tener fin con planos demasiado largos y, quizá, secuencias innecesarias pero muy muy vistosas.

La venganza mueve los pasos de Hugh Glass haciéndole superar toda adversidad que se pone ante él hasta lograr su objetivo. El protagonista se desenvuelve a duras penas por unos espectaculares e impresionantes paisajes que Iñárritu se ha encargado de retratar con el mayor respeto posible mediante amplios planos generales, mientras tiene lugar una guerra entre tribu indígenas y colonos por los favores que ofrece la tierra, a la que el protagonista no es ajeno por los hechos cometidos en el pasado y que le siguen persiguiendo en el presente.
El guión es una adaptación de la novela de Michael Punke, en la que se retrata la naturaleza de las personas y cómo son movidos por sus propios impulsos y necesidades en un mundo hostil y alienado en el que cada uno debe mirar por sí mismo y apenas hay un par de buenos samaritanos. Nos ofrece tanta paz como tensión, más en las abundantes acciones que nos dejan sin aliento que en los escasos pero reveladores diálogos, pues es gracias a las conversaciones que mantienen los personajes junto con los místicos flashback donde se nos muestra más acerca del protagonista y su pasado.
Debemos ser conscientes de que El Renacido es mucho más que una historia de venganza tratada como un pseudowestern. Se trata de una historia de superación ya que el protagonista encuentra los motivos suficientes para afrontar con éxito cada peliagudo problema que le asalta, sobreponiéndose a cada problema y logrando seguir adelante en su aventura pese a todo. Queda representada la fuerza de voluntad en sus victorias tras los ataques brutales que sufre. También trata de una forma visceral la maldad que reside en el ser humano y el egoísmo que surge en situaciones complicadas, todo esto retratado en Fitzgerald. Por otro lado, el contexto no sólo sirve para enmarca la historia. Se emplea con atino como una subtrama para hacer crítica del proceso devastador de colonización donde se aniquilaron tribus y se destruyeron lugares naturales por pura ambición.

Iñárritu emplea con maestría planos generales contrapicados de una amplia duración de las fascinantes localizaciones para encuadrar las acciones. Se sirve de los movimientos de cámara para contribuir al movimiento interno del plano, aportar fluidez y cambiar de planos general a medio o primer plano de los personajes. Los planos secuencia, o esos que son demasiado largos, son resueltos con habilidad al ayudarse de los movimiento de cámara, y de los elementos que conforman la acción, para mostrar diferentes acciones o los planos/contraplanos de una conversación. Los planos cortos y detalle quedan relegados a un uso más práctico, bien para encuadrar algún objeto importante o para alguna conversación.
La composición de los planos es equilibrada aunque en momentos caóticos se tornan aberrantes con una composición más caótica e irregular al mostrar los objetos inclinados o en una posición poco natural, lo que contribuye a crear un ambiente hostil y desesperado en esas situaciones.
Como ya he mencionado, algunos planos parece innecesarios y demasiado largos. Esto, junto con algunas secuencias de paso innecesarias, puede resultar contraproducente al hacer que el espectador pierda el interés por un momento en la historia.
Con la puesta en escena, la caracterización de los personajes, así como con la ambientación, consiguen meternos en la historia y que nos empapemos de ella. La banda sonora es sutil y pasa casi desapercibida, empleada sólo en ciertos momentos épicos o sentimentales que no hacen otra cosa que reforzarlos.


Y con este trabajo, DiCaprio se llevó su merecido Óscar. Ha empleado todos los recursos aprendidos a lo largo de su carrera para presentarnos a un personaje real con el que sufrimos y odiamos, pero también con el que mantenemos la esperanza. El actor ha sabido transmitir cada emoción, sentimientos y sensaciones por las que pasa su personaje con gestos naturales y una actuación sublime que recordaremos durante años.
Otro personaje importante para la trama principal, que no antagonista, ya que el antagonista no puede ser otro que ese contexto y ese escenario en el que Glass se desenvuelve, es Fitzgerald al que encarna un asombroso Tom Hardy, que se las apaña para crear un personaje odioso y sin escrúpulos realista, pero un tanto previsible.
Quizá, la única parte mala es que los personajes no evolucionan sino que se dejan llevar por la historia hasta su conclusión final.
El resto de personajes se mueven al son del protagonista, casi todos en su contra, tratan de imponerse a su deseo de conseguir su objetivo salvo un par de ellos que tratan de ayudarle. El resto del reparto parece que huye de rostros conocidos, quizá para darle más peso al actor principal y no eclipsar la historia que encierra su personaje.

Esta producción nos trae una historia simple pero apasionante, relatada de una forma épica y mostrando sin pudor cada acontecimiento sin evitar en ningún momento lo visceral y brutal de algunas secuencias. Pero eso no impide que la poesía no esté presente a través de los flashback o de esos momentos de introspección a los que el protagonista se ve empujado por situaciones límite que rozan lo inverosímil y que le aportan un grado de heroicidad.
El Renacido nos muestra lo mejor y lo peor de las personas, y también es un canto a la esperanza al representar cómo alguien puede sobreponerse a una catástrofe y seguir pese a todo.
La mejor parte es sin duda la batalla contra el oso al captar esa lucha por la supervivencia y el momento del "parto" del caballo donde el protagonista parece renacer una vez más.
Lo peor es su duración, demasiado larga aunque no se hace pesada, debido por planos demasiado largos y secuencias que no aportan mucho. Por lo demás es una película interesante y entretenida que nos muestra una historia increíble que nos atrapa desde el primer momento.

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