jueves, 2 de junio de 2016

Entrevista con el vampiro

He leído esta novela tantas veces que casi podría recitarla de memoria. Sólo puedo definir este libro como completo y espectacular. Completo porque pese a ser de un género bien identificado, profundiza mediante unas tramas bien tejidas entre sí, que dan lugar a situaciones de todo tipo, en toda clase de sensaciones y sentimientos. Y espectacular por el tipo de narración que emplea, tan rico y denso que hace que nos sumerjamos en ella y no queramos salir. Del mismo modo esto se convierte en un inconveniente para todo aquel lector que busque una narración sencilla y con menos florituras.

El argumento es simple y al mismo tiempo tan complejo que se torna atractivo con cada página, con cada cosa que nos va descubriendo el protagonista sobre su vida, sus sensaciones, sus pensamientos y sus propios sentimientos.
Louis, un vampiro, cuenta mediante una entrevista a un periodista mortal en la habitación de un hotel la historia de su vida, desde justo antes el momento de que se cruzara con Lestat hasta el momento en el que abandonó a otro vampiro que se cruzó en su vida.
Pero no sólo se trata de una especie de biografía en la que conocemos cada uno de los pasos que dio este vampiro en un mundo mortal. Anne Rice, la autora, profundiza en los sentimientos que afloran en el vampiro cuando comete ciertas acciones en momentos puntuales que se antojan cruciales para definir la personalidad de protagonista. Del mismo modo, asistimos a una especie de viaje espiritual en el que Louis trata de descubrir el significado de su propio existencia, tanto cuestionándose todo aquello que lleva a cabo como en un viaje físico al rededor del mundo que le lleva a la búsqueda de otros de su especie que puedan darle las respuestas que su creador no le dio.
De igual manera, a través de las vivencias de Louis y de su personalidad, o del trato que este tiene con el resto del mundo, la autora deja un claro mensaje de que el amor debe ser incondicional y no atender a edad o género. El amor es libre y cada cual es libre de amar a esa persona sin condición ni temor. También deja constancia de la importancia de los lazos familiares pese a todo y de las fases del luto ante la pérdida de un ser querido, o de cómo hay personas que buscan la compañía de otras por interés y no desean nada más que prosperar a costa de otros.
La lucha entre el bien y el mal, siempre tan presente en este tipo de novelas, también hace su acto de presencia aunque de una forma más remota y escogida. No sólo se centra en el mal físico sino en el espiritual, en un mal tan dañino que es capaz de destruir todo cuanto encuentra a su paso. Sentimientos como la venganza, el odio, están igualmente representados por los acontecimientos que rodean al protagonista o por las acciones que lleva a cabo.
Entrevista con el vampiro refleja diferentes tipos de sociedades. Unas más arraigadas en lo místico, en leyendas y mitos, mientras que otras se aferran a la razón, a aquello que se puede demostrar. La diferencia entre las tradiciones, o incluso como es tratado el mito del vampiro, que se dan entre el nuevo continente y el viejo son más que evidentes y están muy bien definidas. En la novela, igualmente se hace hincapié en la adaptación al cambio, a la evolución de un mundo en constante movimiento, de la misma manera que al temor a la soledad, a ver cómo desaparece todo cuanto se ama. Esto nos obliga a meditar sobre lo que ofrece y lo que quita la inmortalidad como tal, y sirve para mostrarnos unos vampiros con temores, vulnerables, que sufren y tienen preocupaciones tal y como tendría cualquier ser. Un punto que los humaniza y los acerca al lector.
Otros temas como la pederastia, el abandono o la lealtad son tratados a lo largo de toda la novela, a veces de una forma más sutil y otras más descarada. La religión también es expuesta a las opiniones de los personajes, la cual ponen en evidencia con su propia existencia o con lo que tiene lugar en el mundo en el que viven.
Como digo, tiene un argumento rico lleno de todo tipo de experiencias y aventuras que van moldeando a los personajes, cuya evolución a lo largo de la historia es más que evidente. Cada situación es interesante y atractiva, y nos lleva a descubrir un poco más de este fascinante mito, el cual la autora trata con respeto y dignidad, creando un vampiro completo que huye de esos estereotipos absurdos que le han acompañado toda la vida. Probablemente, el vampiro de Anne Rice sea el más completo y complejo que se recuerde, debido a todo lo que siente y padece.


En cuanto a la narración de la novela, nos encontramos con un sistema que le aporta frescura al género. El empleo del modo entrevista, a medias entre la tercera persona y la primera persona, nos da a conocer aspectos internos y externos de los personajes, así como la propia opinión que el mortal entrevistador va generando a medida que Louis le cuenta su vida.
Si bien es cierto que la autora profundiza, empleando un rico y complejo lenguaje, en los propios pensamientos del vampiro sobre sus sentimientos y las acciones que tienen lugar a su alrededor o que él mismo lleva a cabo, lo que puede suponer que la lectura se haga pesada para todo aquel lector que no esté familiarizado con este tipo de narración tan enrevesada. Pero la esencia de todo es fácilmente localizable y, pese al rebuscado vocabulario, se entiende a la perfección.
La evolución de los personajes es clara y cada uno mantiene una posición asentada en cada una de las etapas, creándose toda diversidad de personajes.
Gracias a sus descripciones nos podemos imaginar sin dificultad los lugares que recorren, o las situaciones a las que se enfrentan y viven. Nueva Orleans no podía ser mejor destino para que esta historia tuviera lugar. Así como París, ciudad por la cual parece que paseamos junto con el protagonista.

Anne Rice nos lleva a un mundo apasionante, interesante y lleno de contrastes que nos mantiene pegados a las páginas de su novela desde el momento en el que la abrimos, haciendo que queramos descubrir cada vez más acerca de Louis y los de su especie.
Nos trae a un vampiro total que siente y padece, pero a la vez tan diverso y en un universo tan rico que parece una historia real.
Debemos recordar que tiene su adaptación cinematográfica, homónima y dirigida por Neil Jordan, y protagonizada por Brad Pitt y Tom Cruise. Se podría decir que se trata de una de las mejores adaptaciones de la historia y que realmente hace justicia a la novela, aunque, claro, siempre manteniendo las distancias y siendo conscientes de que la novela es mucho más rica en contenido y trata acontecimientos que no tienen cabida en la película.
Dicho todo esto, sólo puedo recomendaros su lectura. Os aseguro que disfrutaréis.

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