Una película más de superhéroes si no fuera por ese aire a clásico que se hace visible en cada uno de sus minutos, que le da ese toque de distinción de otras sagas con renombre. Y por su puesto, ese tono de comedia que le aporta frescura y la aleja de lo convencional.
El cazarrecompensas Peter Quill se ve obligado a formar equipo con otras cuatro estravagantes figuras de la galaxia para hacer frente al malvado Ronan y que éste no consiga hacerse con el control de toda la Galaxia.
Un argumento sencillo que cautiva gracias al resto de elementos que conforman esta divertida producción. Y es que es en los enigmáticos personajes en lo que se encuentra la fuerza del guión y en ciertas situaciones que le dan ese toque cómico que le aportan fluidez y nos roban más de una carcajada. Es gracias a esto a lo que James Gunn ha sabido sacar partido a una historia más que trillada.
Un argumento sencillo que cautiva gracias al resto de elementos que conforman esta divertida producción. Y es que es en los enigmáticos personajes en lo que se encuentra la fuerza del guión y en ciertas situaciones que le dan ese toque cómico que le aportan fluidez y nos roban más de una carcajada. Es gracias a esto a lo que James Gunn ha sabido sacar partido a una historia más que trillada.
Tanto las acciones como los diálogos tienen una chispa capaces de mantener nuestro interés vivo durante los 122 minutos que dura esta película, sin hacerla pesada ni aburrida. Y esto lo consigue también gracias a algunas incógnitas que no encuentran solución hasta el final, e incluso algunas de ellas se dejan para una posterior secuela (anunciada para 2017).
Esta producción nos lleva a un mundo consolidado en el que conviven diferentes especies y razas, y en que podemos atisbar diferentes estilos de vida. Quizá una extraña unión entre aspectos del pasado y futuristas que ya encajaron muy bien en otro tipo de producciones, y que en este caso se repite con el mismo resultado. Estamos ante una aventura a la que no le falta ningún elemento para lograr su máximo objetivo: Entretener.
Esta producción nos lleva a un mundo consolidado en el que conviven diferentes especies y razas, y en que podemos atisbar diferentes estilos de vida. Quizá una extraña unión entre aspectos del pasado y futuristas que ya encajaron muy bien en otro tipo de producciones, y que en este caso se repite con el mismo resultado. Estamos ante una aventura a la que no le falta ningún elemento para lograr su máximo objetivo: Entretener.
Guardianes de la Galaxia deja desde el comienzo una retaila de consejos que bien podíamos llevar a cabo. Es como una especie de moraleja. La más clara es que la unión hace la fuerza y que es bueno tener amigos hasta en el infierno. Otra que viene y va a lo largo de toda la película es que todos echamos de menos nuestros orígenes por mucho que lo neguemos. Y, por supuesto, la de que hay que adaptarse a las situaciones.
Todas las películas de superhéroes tienen su moraleja y ésta no iba a ser menos...
En cuanto a la realización..., nos encontramos con un auténtico cómic en movimiento, lleno de efectos especiales y colores. Los tiros de cámara y los planos empleados son dignos de cualquier película de superhéroes y captan a la perfección cada momento. Un espectáculo visual que nos recuerda, en ciertos aspectos, a otra saga espacial de renombre. Está bien ejecutada, con planos que no sólo ayudan a la espectacularidad de algunas situaciones si no que apoyan al texto de una forma sublime y casi imperceptible. Es algo a lo que ya nos tienen acostumbrados las películas de Marvel.
La ambientación juega un papel importante en esto. Cada detalle ha sido cuidado para que viajemos junto con Quill a cada uno de los lugares en los que caen sus huesos y nos sintamos inmersos en esta apasionante aventura. Los efectos digitales con los que se ha dado vida a los personajes animados también han logrado su propósito. Son sólidos, tanto como el resto de efectos, y consigue unos personajes a la altura de los de carne y hueso, hasta tal punto que consigue no hacer diferencia entre los unos y los otros. Un punto a su favor que hace de esta producción una auténtica obra de arte.
La banda sonora se compone, en su mayoría, de música de los años 60 y 70. Un acierto que imprime carácter propio a la producción y que consigue ganarse al público. No debemos olvidar que la música que suena pertenece a algo especial que la madre de Quill le da a éste antes de morir, por lo que también juega un papel emotivo y de cierta relevancia a lo largo de la película.
Un punto importante de esta producción es el reparto. Lleno de estrellas de cine y televisión, encabezado por un Chris Pratt en estado de gracia que ha sabido sacarle todo el jugo a su papel. Ha logrado una interpretación memorable y un héroe humanizado que hierra y acierta a partes iguales. Le imprime a su personaje un carácter aniñado, quizá debido a su situación, con el que contribuye a los toques de comedia. Somos testigos de la evolución del personaje que concluye con un final emotivo sobre el que el resto de personajes cierra filas. Pratt hace que Quill sea real.
Zoe Saldana es la encargada de aportar sensualidad a la película dando vida a un personaje extravagante y amenazador. Como ya hiciera en Avatar, aunque esta vez mediante maquillaje en lugar de captura de movimiento, se planta un personaje cautivador y que aparenta lo que no es. Su personaje se verá envuelto en una tensión sexual irrefrenable con Quill que se conformará como una subtrama que servirá para aportar algo de romanticismo a la película.
El punto negativo corre a cargo de Dave Bautista, músculo y poco más. No logra transmitir ninguna emoción. Pasa desapercibido hasta el punto de que podría ser obviado. Quizá en el físico era la mejor opción, pero en lo que a la interpretación respecta..., un grave error. Ya veremos si la cosa se endereza en la precuela.
En cuanto a los personajes creados virtualmente, como son Rocket Raccoon y Groot. No pude escuchar las voces de sus dobladores en la versión original, las de Bradley Cooper y Vin Diesel, pero si la de sus dobladores. Ya sabemos que en este santo país tenemos unos dobladores de lujo. Han coordinado de una forma estupenda sus voces con los gestos de estos personajes, consiguiendo darles más vida de la que ya presentan y una personalidad bien definida. Un trabajo bien hecho.
Caben destacar también las intervenciones, aunque de forma estelar, de entidades interpretativas como Michael Rooker (The Walking Dead) que vuelve a encarnar a un personaje duro en apariencias pero con corazón, después de todo... Una férrea Glenn Close al mando de los NOVA. Un sutil pero fugaz Benicio del Toro y un emotivo John C. Reilly. Todos a la altura de las circunstancias.
Guardianes de la Galaxia nos muestra una puerta a lo que podría haber más allá de las estrellas. ¿Por qué no? Ha sabido tomar lo mejor de este género de cine y aplicarle las dosis necesarias de otros géneros para aportar frescura. Es entretenida y, a la par, entrega un mensaje de forma sutil. Podemos ver la convivencia entre diferentes razas y cómo es aceptado por todos. Ojalá algún tomemos ejemplo de esto.
Su banda sonora es especial, al menos para los amantes del estilo. Y sus efectos especiales están muy logrados. Tiene todo lo necesario para ser una película redonda en la que no falta de nada. Además, deja ciertos misterios que quedan en el aire para una próxima entrega. Yo estoy deseando ya ver la segunda parte de esta increíble saga. ¿Y tú?
Zoe Saldana es la encargada de aportar sensualidad a la película dando vida a un personaje extravagante y amenazador. Como ya hiciera en Avatar, aunque esta vez mediante maquillaje en lugar de captura de movimiento, se planta un personaje cautivador y que aparenta lo que no es. Su personaje se verá envuelto en una tensión sexual irrefrenable con Quill que se conformará como una subtrama que servirá para aportar algo de romanticismo a la película.
El punto negativo corre a cargo de Dave Bautista, músculo y poco más. No logra transmitir ninguna emoción. Pasa desapercibido hasta el punto de que podría ser obviado. Quizá en el físico era la mejor opción, pero en lo que a la interpretación respecta..., un grave error. Ya veremos si la cosa se endereza en la precuela.
En cuanto a los personajes creados virtualmente, como son Rocket Raccoon y Groot. No pude escuchar las voces de sus dobladores en la versión original, las de Bradley Cooper y Vin Diesel, pero si la de sus dobladores. Ya sabemos que en este santo país tenemos unos dobladores de lujo. Han coordinado de una forma estupenda sus voces con los gestos de estos personajes, consiguiendo darles más vida de la que ya presentan y una personalidad bien definida. Un trabajo bien hecho.
Caben destacar también las intervenciones, aunque de forma estelar, de entidades interpretativas como Michael Rooker (The Walking Dead) que vuelve a encarnar a un personaje duro en apariencias pero con corazón, después de todo... Una férrea Glenn Close al mando de los NOVA. Un sutil pero fugaz Benicio del Toro y un emotivo John C. Reilly. Todos a la altura de las circunstancias.
Guardianes de la Galaxia nos muestra una puerta a lo que podría haber más allá de las estrellas. ¿Por qué no? Ha sabido tomar lo mejor de este género de cine y aplicarle las dosis necesarias de otros géneros para aportar frescura. Es entretenida y, a la par, entrega un mensaje de forma sutil. Podemos ver la convivencia entre diferentes razas y cómo es aceptado por todos. Ojalá algún tomemos ejemplo de esto.
Su banda sonora es especial, al menos para los amantes del estilo. Y sus efectos especiales están muy logrados. Tiene todo lo necesario para ser una película redonda en la que no falta de nada. Además, deja ciertos misterios que quedan en el aire para una próxima entrega. Yo estoy deseando ya ver la segunda parte de esta increíble saga. ¿Y tú?


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