jueves, 29 de enero de 2015

¿Y ahora quién repartirá collejas?


Hoy hemos despedido a una musa del teatro; una comedianta única en la televisión. Hoy se nos va una persona entrañable que ha formado parte de nuestra cultura audiovisual y que se ha ganado el respeto de compañeros y del público por méritos propios. Decimos adiós a un torbellino capaz de afrontar cualquier rol, cualquier registro. Una de esas actrices que llenaba una habitación con sólo entrar en ella. Que daba color a la escena y aportaba vitalidad a sus compañeros.
Amparo no interpretaba un papel, no hacía de un persona. Lo era. Ella se cubría con la piel de sus personajes hasta el punto de lograr interpretaciones creíbles y dignas. Su labor sobre los escenarios o sobre una cámara iba más allá de actuar. Ella era capaz de transmitir una serie de sentimientos con tan sólo un gesto o un ademán, con una sola frase. Algo con lo que otros muchos sueñan. Ha sido admirable en cada uno de sus trabajo y quienes hemos podido disfrutar de ella la recordaremos con cariño, como ese que repartía mediante collejas o pura ironía en 7 Vidas.
Todos nos quedamos un poquito huérfanos al perder a una grande, a una de esas artistas que es capaz de sobrevivir al tiempo y a la ausencia, que se clava en el pensamiento colectivo de varias generaciones para sobrevivir a las tempestades del tiempo.

Adiós, Baró. Descansa en paz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario